Los beneficios del mar para los niños

marzo 8, 2022

¿Por qué el mar es bueno para los niños?

Hoy en día, innumerables estudios científicos subrayan la importancia del mar para la salud de todos, especialmente de los niños. Son muchos los beneficios del mar para los niños: los pediatras, y sobre todo las abuelas (que siempre saben un poco más), siempre han recomendado llevar a los niños al mar. ¿Pero por qué? ¿Te lo has preguntado alguna vez? Hay varias razones: el aire del mar, rico en sales yodadas, es una verdadera panacea para sus bronquios y su salud en general. Por no hablar de los beneficios del sol, que, si se toma con las debidas precauciones, ayuda a fortalecer los huesos, reponer la vitamina D y combatir numerosas dolencias. Después de leer esto, no podrá evitar reservar unas estupendas vacaciones en familia con sus hijos.

Todos los beneficios del mar para los niños

El sol

Se ha demostrado que el sol es bueno para los huesos y la piel, ya que la exposición a él ayuda a fijar el calcio y contrarresta el raquitismo.
El sol estimula la producción de vitamina D (vitamina del sol) que es esencial para el correcto desarrollo de los huesos (especialmente en los niños) y es muy importante para prevenir algunas enfermedades muy graves. Esta vitamina es tan esencial que se administra en forma de gotas durante el primer año de vida para abastecerse de ella.

Los beneficios del sol no se quedan ahí, ya que también se extienden a la piel, ayudando mucho en los casos de dermatitis atópica (que afecta a los niños) y eczemas siempre que se proteja adecuadamente con las cremas solares adecuadas. Por supuesto, siempre es importante no exponer a los niños al sol en las horas centrales del día.

El agua

El segundo elemento natural que se encuentra en los lugares costeros es el agua salada, que es un verdadero remedio para la psoriasis y el eczema. Los niños que sufren estas formas de inflamación de la piel se benefician del agua salada, que también contiene minerales importantes como el cloruro de sodio (sal), el magnesio y las sales de yodo.

El aire

Sol, agua y finalmente aire. El aire del mar es bueno para todos, pero es aún mejor para los niños porque es rico en yodo, magnesio, potasio y otras sales minerales preciosas. Inhalarlo equivale a hacer un aerosol natural, que purifica las vías respiratorias de los recién nacidos, actuando como medida preventiva contra las dolencias típicas del invierno. El aire del mar también estimula el sistema inmunológico, que es más capaz de hacer frente a la agresión bacteriana. Además, el aire marino más pesado favorece la respiración, garantizando una mejor oxigenación de la sangre.

Vacaciones en el mar con niños

Llevar a sus hijos de vacaciones es, por tanto, una necesidad para tener niños más sanos, relajados y felices. Y sí, porque además de los beneficios naturales del mar, hay otros que, sin saberlo, siempre pertenecen al ámbito marino.

Dormir

El mar puede regular el ritmo de sueño y vigilia. Para todas aquellas madres que deseen que sus hijos duerman mejor, es muy probable que el tiempo que pasan al aire libre bajo el sol aumente la producción de melatonina (una hormona que indica el sueño) y, además, el sonido del mar les ayuda a dormir: ¡el sonido de las olas rompiendo crea un recuerdo familiar para los niños, recordándoles el vientre de su madre!

Felicidad

¡Niños más felices! Numerosos estudios han demostrado que el mar aumenta la producción de endorfinas y serotonina, las hormonas de la euforia y el buen humor. Esto se debe al clima, al mar con su color azul y sus olas, ¡y al relajante paisaje! En definitiva, una mezcla de elementos que mejora el estado de ánimo y aporta serenidad.

Más sensible y amante de la naturaleza

Los niños se enamoran de la naturaleza en contacto con cangrejos, peces plateados, caracoles y cangrejos ermitaños. ¡Todas estas pequeñas criaturas se pueden conocer mejor en la playa! Estar en contacto con la naturaleza desde una edad temprana ayuda a los niños a estimular su imaginación y sensibilidad.

Diversión sin fin

Una constante en todos los niños es la palabra «otra vez». En casa hay que ver los mismos dibujos animados, leer el mismo cuento, cantar la misma canción. En la playa, en cambio, los niños tienen un sinfín de formas de divertirse. ¿Cómo? Ver las olas ir y venir, cavar un agujero, llenarlo y volver a cavarlo.